Hace poco hablaba de que eska llevaba ya un año físicamente a mis pies; pues bien, hoy en concreto hace dos años que decidió iniciar ese camino que le llevaría a donde ahora está. Entonces empezó su adiestramiento a distancia, después ya vendrían los encuentros, el nombre, el collar, hasta culminar aquí.
En recuerdo de ese hecho, he querido publicar aquí un poema, sencillo pero sentido, que le dedico: las sensaciones y las distintas experiencias, no excluyen que la sienta como una estrella que busqué y encontré, porque los sentimientos también existen, es mi perra, si, y es mi estrella, en definitiva es mía.

Hace un tiempo era la nada
Bajo la niebla y glauco mar
Invisibles tus estelas
Navegaba con desgana
Sin verte seguirme detrás
Tu huella oculta en mis huellas.
Pero hoy mujer entregada
Orgullosa de tu caminar
Clara la luz en la senda
En mis pies, abandonada
Sumisa toda libertad
Uniendo en la mía tus estelas.
Ya eres porque te preparas
Para darte entera, te das
Para recorrer tu senda
Y no ser sino mi esclava
Fundida en mi encontrar tu paz
Y encontrar yo al fin mi estrella.
AMOSUM
Fotografía y poema propios